En primer lugar deciros a quienes seguís este blog, que estos días estamos sin internet en la villa, por lo que no he podido contaros nada nuevo, y la conexión en la Embajada es paupérrima, pero bueno, hoy que tengo un hueco lo voy a intentar.
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Como he dicho, la mala conexión no me permite subir fotos, que las tengo, aunque prometo hacerlo nada más pueda. El primer día, después de la casa, tuve la recepción en la residencia del embajador. En el servicio exterior la fiesta nacional del 12 de octubre se celebra por todo lo alto, y como no podía ser menos tocó ponerse corbata.
Los asistentes fuimos más de cien, entre los que se encontraban, aparte de representaciones de otros países y miembros del gobierno de Angola, los compatriotas que se encuentran por estos lares, ya sea trabajando en empresas o en alguna de las diferentes O.N.G.s.
Este año ha sido de agradecer que un grupo de empresarios asturianos nos haya mandado un surtido lote de productos de esa tierra, léase queso de cabrales, pastel de oricios, casadielles y todo ello regado con unos culines de sidra, (el escanciarla sin vaso especial ha sido lo peor).
El ágape se prolongó hasta las once de la noche y una vez llegado a casa, y después de dos días sin tocar la cama, me dispuse a pasar mi primera noche desafiando a los mosquitos.
Ya os contaré que tal fue.
P.D. Me alegro de que este blog se siga incluso en Jamaica.